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Aparcar en el aeropuerto: ¿cómo evitar multas antes de volar?

La infraestructura de parkings desempeña un papel cada vez más relevante en el sector aeroportuario. Se estima que entre el cinco y el quince por ciento de los ingresos totales de un aeropuerto proviene de su aparcamiento. A medida que crece su utilización, lo hacen también las multas por infracciones. Evitarlas es relativamente fácil; basta con planificar la llegada, tramitar la reserva parking Santiago de Compostela o estacionar en las zonas habilitadas para ello.

Y es que aparcar en áreas prohibidas figura entre las infracciones más comunes en aeropuertos. Se producen como resultado de las prisas o de subestimar su gravedad («Serán cinco minutos para recoger al familiar», por ejemplo) y provocan multas de hasta doscientos euros.

En concreto, deben evitarse las zonas de carga y descarga, las de uso exclusivo para taxis, VTC y transporte público o las destinadas al personal de seguridad y los operarios del aeropuerto. Lógicamente, estacionar en doble fila o de forma que obstaculice la circulación está fuertemente sancionado.

Una parte de estos incumplimientos están motivados por el factor tiempo. Contar con el tiempo justo para estacionar y tomar el vuelo es una pésima estrategia que agrava errores como olvidar la documentación o la dificultad para encontrar una plaza libre al llegar al parking.

El mejor modo de prevenir esta situación es buscar y reservar la plaza de estacionamiento días o semanas antes del vuelo, usando para ello aplicaciones como EasyPark, Parclick, Onepark o ParkVia. En general, estas apps permiten efectuar también el pago, lo que elimina la necesidad de lidiar con parquímetros.

Escoger un servicio de traslado implica pagar un poco más, a cambio de suprimir el riesgo de recibir una multa de aparcamiento. Al contratar un aparcacoches, el cliente se limita a entregar las llaves del coche al personal de la empresa, que se ocupará de estacionarlo y custodiarlo.

Publicado en Parkings