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El plano de mi vida futura se dibuja en Pontevedra

Vivo en Vigo, una ciudad que vibra con una energía portuaria inagotable, y me encanta. Pero desde hace un tiempo, una idea recurrente, casi un anhelo, ha echado raíces en mi mente: quiero hacerme una casa en Pontevedra. No se trata de un simple cambio de código postal, sino de un proyecto de vida, de construir un refugio a medida, un lugar donde el ritmo lo marquen las estaciones y no el reloj.

Este sueño no nació de la nada. Nació de los domingos de escapada por la provincia, recorriendo carreteras secundarias que serpentean entre viñedos de albariño y bosques frondosos que de repente se abren para regalarte una vista espectacular de la ría. Nació de pasear por Combarro, admirando cómo los hórreos de piedra casi rozan el agua salada, y de sentir la paz que se respira en el interior, en aldeas donde el granito de las casas parece formar parte del propio paisaje.

Cierro los ojos y puedo ver el terreno. No necesito una parcela enorme, solo un trozo de tierra cerca de la costa, quizás en la zona de O Morrazo o mirando hacia la ría de Aldán, donde el olor a salitre se mezcle con el del pino y el eucalipto. Un lugar donde el silencio solo sea interrumpido por el canto de los pájaros y el murmullo lejano de alguna barca de pesca.

La casa que imagino no es una mole de hormigón. Es una construcción que dialoga con su entorno. Pienso en una arquitectura moderna, de líneas sencillas y grandes ventanales para que la luz del Atlántico inunde cada rincón, pero con un profundo respeto por la tradición. Quiero que la piedra gallega sea la protagonista, que la madera aporte calidez y que el diseño permita una transición fluida entre el interior y un jardín donde cultivar mis propias hortalizas y plantar árboles frutales.

Sé que el camino es largo y complejo: encontrar la parcela perfecta, lidiar con la normativa urbanística, los permisos, el presupuesto… Pero la ilusión es el cimiento más sólido de este proyecto. Más que construir casa Pontevedra, siento que se trata de diseñar un futuro más tranquilo y conectado con la naturaleza. Un hogar en Pontevedra que no sea solo una dirección, sino mi lugar en el mundo.

Publicado en Constructoras