Saltar al contenido →

NO SABEMOS QUÉ COMEMOS

El otro día tenía una discusión con un grupo de amigos por los ingredientes mantequilla. Mi postura es que no tiene que haber más ingredientes que la leche, pues la mantequilla no es más que leche muy batida. Pero al final tuve que comerme mis palabras, porque a parte de la leche, la mantequilla también lleva un montón de estabilizantes, conservantes y otras cosas que mejor no saber. Y eso me hizo pensar en que nunca o casi nunca veo las etiquetas de los productos cuando los compro en el supermercado, también hay que decir que en muchas ocasiones las etiquetas son tan pequeñas que para leerlas hay que dejarse los ojos en el intento.

 

Tenemos que interesarnos un poco más en lo que comemos, porque si no nos fijamos al final nos van a envenenar sin que nosotros lo sepamos, como pasa con muchas cosas como el aceite de palma u otras cosas que les echan a los productos,que se ha demostrado que son dañinas para nuestros cuerpos. Está más que claro que no se puede confiar en los dueños de las empresas de productos de alimentación, ya que a ellos solamente les interesa ganar dinero a cualquier precio, aún cuando el precio es la salud de la sociedad. Esa gente debería de estar en la cárcel, pero no he escuchado ni una sola noticia de que a algún dueño de alguna empresa le hayan multado o mandado a prisión. Seguramente porque tienen contactos en las altas esferas y con tapar un poco el asunto ya parece que la gente se vaya a olvidar. Pero cada vez por fortuna, hay más gente que se molesta en mirar las etiquetas para por lo menos intentar saber lo que se están o se van a comer. De ahora en adelante, me parece que voy a molestarme un poco más en intentar leer las etiquetas de lo que compre, aunque no de todos los productos. Hay productos que me gustan mucho que aunque me estén envenenando los voy a seguir tomando y mejor no saberlo, de lo contrario no comería casi nada.

Publicado en Alimentación