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Mejor sin lactosa: razones para elegir productos libres de este disacárido

Los productos sin lactosa viven un momento dulce en España. La leche de soja o almendra, el queso crema sin lactosa para industria alimentaria y otros derivados lácteos presentan una oferta y demanda sin precedentes. La búsqueda de alternativas a este disacárido se debe no solo los casos de intolerancia, aunque la estadística al respecto es alarmante: se estima que siete de cada diez adultos padecerán intolerancia a la lactosa en los próximos años, según datos del Centro Médico Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED).

Existen otros beneficios para decir «no» a la lactosa, como la mejora de las digestiones, el gusto dulce de sus productos o la prevención de gases intestinales en personas susceptibles de desarrollarlos. Por estos motivos, la producción de yogures, leches, etcétera, libres de este tipo de glucosa ha ido de menos a más en los últimos años.

Es posible eliminar la lactosa de forma natural durante la fermentación (véase el kéfir), pero existen procesos más elaborados (la mantequilla ghee, p. ej.) y, en algunos casos, se comercializan alternativas vegetales que prescinden de la leche en su composición (natas, helados vegetales, etcétera).

En niños y adultos mayores, incluso sin padecer intolerancia a la lactosa, este tipo de azúcar hace que las digestiones sean más pesadas, lentas y molestas. Renunciar a ella puede significar una mejora sensible de las sobremesas. No obstante, esta realidad tiene su reverso negativo: es peligroso eliminar completamente la lactosa de la dieta, ya que el organismo responde suprimiendo la producción de lactasa.

Respecto a su sabor, los alimentos desprovistos de lactosa son más dulces y apetitosos para el paladar. ¿Acaso este tipo de quesos y leches poseen más azúcar? La respuesta es negativa; la descomposición de la glucosa y la galactosa a través de la enzima lactasa le otorga este sabor característico, más atractivo para una parte de los consumidores.

Publicado en Queso crema